incóMODA

por Victoria Pichel

Yo temo, ella vende, tú vistes
Yo siempre le temo a una cosa. A las modas que vuelven, aunque una no las quiera ver ni en pinturas. Les temo porque, por más que las ignoremos, se emperran en quedarse, las muy descaradas. En vidrieras, revistas y, lo que es peor, en los guardarropas de las personas que nos cruzamos a diario, que no tienen reparos cuando se trata de estar-a-la-mo-da.
Estoy hablando, por ejemplo, de los zapatos con plataformas. O de los pantalones de tiro alto. Y también… de las hombreras. Falta que me avisen que en el September issue de Vogue la actriz del momento sale en tapa con un vestido bobo y me juntan con cucharita del ataque de catalepsia. Porque volvieron los borcegos, ¿vieron?… y muchas salieron corriendo a por ellos, aceptando ser guerreras del campo vietnamita por tres meses (o eso espero).
Las hombreras. Son cosas feas, convengamos. Todos venimos con hombros de fábrica, algunos más, otros menos. La percha no se elige. Pero ponernos una prenda (saco, camisa, blusa, ¡vessstiddddo!) con esos agregados acolchaditos es sólo para deformarnos. Locomía se la bancaba porque era el año ‘90 y en esa década infame valía todo (hasta un grupo como Locomía). Ahora, que llegamos al siglo XXI, podemos prescindir de esa parafernalia. Ya bastante fake tenemos con los corpiños push up.
Lo mismo pasa con los pantalones de tiro alto. No sé a ustedes pero a mí me resultan super incómodos. Luego de 10 años de tiro bajo, ¿qué necesidad hay de retornar a algo que no favorece? Algunas podrán decir que de esa forma el pantalón ajusta donde debe y, con todo ahí contenido, se disimulan rollitos, pancitas y adiposidades. Yo se los acepto. Ellas le sacarán provecho pero no veo necesidad de obligarnos a todas a usar ese corte, siendo que el tiro bajo es de una comodidad absoluta.
Las plataformas, además de ser antisalubres – un mal paso y chau tobillo-, no estilizan el pie. Basta mirar a una modelo desfilar, como puede, trepada a esos zocotrocos para darse cuenta que son una calamidad. El look Frankenstein no me parece el más adecuado para nuestros delicados piecitos femeninos.
Ok, estos nunca volvieron, gracias al cielo, pero ¿se acuerdan de los colores flúo y ácidos? Ay, qué dolor de ojos. Los usábamos como quien se pone la gama de colores más top de la temporada. Naranja, verde, amarillo, fuccia. Sí, en camperas, remeras, buzos, ropa veraniega. Ir por la vida cual caramelito Sugus… Saquen las fotos de 1989 y colapsen de horror conmigo, vamos.
En algunos casos es maravilloso y bienvenido el revival de la moda. Pero en otros, como los que mencioné más arriba, yo lo pensaría dos veces. Lady Gaga, que me disculpe, no me parece un modelo a seguir.
¿Y ustedes, qué opinan? ¿tienen algún otro ítem para agregar a mi lista de “no vuelvas que no te queremos”? Las leo.

5 comentarios :

valeria ,  9 de septiembre de 2010, 10:58  

los enteritos de jean y las calzas cortas!!!!!!!!!!!

Silke Gerstenkorn 9 de septiembre de 2010, 13:31  

Mi hermana amaba esos enteritos de jeans! jaja
A mi ni fu ni fa.

No quiero que vuelva, mmm.. los tiros alto ni las hombreras, como ya lo dice Vic, pero que tampoco regresen los jeans nevados!! The horror! jajaja

Las plataformas reconozco que me gustan.

Silvia ,  9 de septiembre de 2010, 18:21  

Voy a disentir con varias de las afirmaciones de la columnista.
Yo sí quiero que vuelvan los pantalones a la cintura. O, al menos, que tengan todas las opciones.
Las hombreras, moderadas, dan un toque de elegancia a ciertas prendas.
Con respecto a las plataformas, es muy fácil prescindir de ellas para alguien que mide 10 centímetros más que su madre, a quien ese recurso le ha sido de gran utilidad, desde siempre.
Firmado: su madre

luciaM_ ,  10 de septiembre de 2010, 8:40  

Oh, casi me infarto ante la sola mención de los vestidos bobos, que no vuelvan jamás! Lo mismo que esos equipos deportivos de una tela arrugadita, que solían venir en escandalosos colores como un cierto turquesa que yo tenía, en fin...
Las plataformas las acepto hasta... digamos... 1.5 cm; en esa altura no quedan grotescas (al menos para mi gusto) y permiten usar tacos un poquito más altos :P
Creo que también es cuestión de no ser fashion victims y no usar cosas que no nos gustan o no nos favorecen, no importa cuánto se repitan en la Para Tí colecciones.

Marina 11 de septiembre de 2010, 11:30  

Los colores fluo volvieron, hace unos años, dentro de los grupos de adolescentes conocidos como floggers.

Los pantalones: depende mucho del físico de cada una qué "tiro" queda mejor o es más cómodo. Lo ideal sería que no se pusiera "de moda" un solo tipo de corte, sino que hubiera opciones. Claro, entonces no sería moda.

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